🌱 Semillas en Trayectoria: del diagnóstico a la acción colectiva
El lanzamiento de Semillas en Trayectoria, el primer Índice de Integración Migrante estadísticamente representativo en México, fue solo el comienzo. Si el Índice nació para nombrar las brechas, las desigualdades y las realidades que viven las personas en movilidad, el siguiente paso —urgente y necesario— es convertir la evidencia en acción colectiva.
Con ese objetivo, el pasado 22 de enero de 2026, desde el Fondo de Comunidades de Acogida —integrado por Fomento Social Banamex, Fundación Coppel, Nacional Monte de Piedad e Hispanics in Philanthropy (HIP)— co-convocamos junto con RacismoMX un desayuno de trabajo en la Ciudad de México. El encuentro reunió a representantes del sector público, organismos internacionales, sector privado y sociedad civil para compartir los principales hallazgos del Índice y, sobre todo, abrir una conversación estratégica sobre qué sigue.
Del dato a la conversación estratégica
Durante la presentación, se compartió el enfoque del Índice de Integración para Personas en Situación de Movilidad (Semillas en Trayectoria), que entiende la integración como un proceso bidireccional entre personas migrantes, sociedades de acogida y gobierno. Un proceso que atraviesa dimensiones económicas, sociales y de seguridad y acceso a la justicia, y que no puede analizarse desde paradigmas importados del Norte Global que no reflejan la complejidad del contexto mexicano.
Los datos son contundentes. La principal problemática que enfrentan las personas migrantes en México sigue siendo la falta de empleo y de recursos económicos, acompañada de altos niveles de discriminación, particularmente al buscar trabajo o al intentar acceder al sistema financiero. El Índice también revela brechas profundas en el acceso a la salud y una realidad alarmante: la edad promedio de muerte de personas migrantes en México es significativamente menor que la de la población mexicana, concentrándose en edades jóvenes y productivas.
Pero el desayuno no se limitó a exponer cifras. Fue, ante todo, un espacio para pensar colectivamente cómo responder a esos hallazgos.
Identificar los nudos críticos
A partir del diálogo entre las y los asistentes, comenzaron a delinearse con mayor claridad algunos de los nudos estructurales que obstaculizan la integración. Uno de los más reiterados fue el acceso a la inclusión financiera y laboral.
Representantes del sector público señalaron que muchas de las barreras no están en la falta de voluntad, sino en marcos normativos específicos, como ciertas disposiciones de la legislación antilavado, que en la práctica impiden que personas migrantes puedan abrir cuentas bancarias o acceder a productos financieros básicos. Desde el ámbito legislativo, se expresó el interés de abrir conversaciones con la Comisión de Asuntos Migratorios para revisar estos cuellos de botella y explorar posibles reformas.
Desde el sector privado, surgieron propuestas concretas: desde talleres de sensibilización para equipos de recursos humanos y personal bancario, hasta la identificación de áreas de oportunidad donde las empresas pueden actuar para eliminar prácticas discriminatorias que, muchas veces, operan de forma normalizada.
Organismos internacionales y cooperantes compartieron aprendizajes de experiencias similares en otros contextos, subrayando que, en muchos casos, el problema no es la ausencia de políticas, sino la forma en que las normas se traducen —o no— en prácticas accesibles para las personas en movilidad.
Un Índice vivo, una agenda compartida
Este encuentro confirmó algo central: Semillas en Trayectoria no es un producto cerrado, sino una herramienta viva. Un punto de partida para articular alianzas, orientar la incidencia en política pública, fortalecer la generación de datos y construir soluciones que respondan a la diversidad de trayectorias migratorias que conviven hoy en México.
Los próximos pasos incluyen la incorporación de testimonios y narrativas de personas migrantes que permitan humanizar los datos, la publicación del reporte completo, y el desarrollo de propuestas concretas de incidencia basadas en los resultados del Índice. También se exploran posibles extensiones del modelo, incorporando nuevas dimensiones —como la cultural y cívico-política—, así como el rol del sector privado y la sociedad civil.
Seguir sembrando, juntas y juntos
El desayuno dejó claro que la integración no ocurre por inercia. Requiere coordinación, voluntad política, cambios institucionales y, sobre todo, espacios donde distintos actores puedan sentarse a escuchar, cuestionar y construir en conjunto.
Desde HIP, RacismoMX y el Fondo de Comunidades de Acogida, seguiremos impulsando estos espacios de encuentro, convencidas y convencidos de que solo así podremos transformar los datos en políticas, y las políticas en condiciones reales de dignidad, acceso a derechos y bienestar para las personas en movilidad.
🌱 Semillas en Trayectoria sigue creciendo. La invitación está abierta a quienes quieran sumarse a esta agenda colectiva por una integración real, medible y justa. Pueden contactar a Andrea Villaseñor de la Vega, Directora Migración en HIP: [email protected]